
A un par de segundos de
Latvala se quedaron Robert Kubica y Ott Tänak con sus Ford Fiesta RS WRC,
superando así a los Hyundai de Hayden Paddon y Dani Sordo, segundo mejor
Hyundai a una décima de su compañero tras una tardía cuarta pasada del
neozelandés. Neuville se quedó lejos del mejor crono de Paddon y el español
pese a completar seis pasadas. ¿Recuerdos
de su accidentado último shakedown quizá? En todo caso viene siendo ya una
costumbre que Hyundai no lo dé todo en el shakedown y reduzca algo las
diferencias cuando empieza el rally.

Sin duda se ha notado que la confianza de Paddon ha crecido con la llegada de
rallyes que ya disputó en 2014 con el equipo, mientras que
Thierry parece encontrarse en la parte más baja de una gráfica que ya habitualmente
suele tener muchos picos. A pesar de ello, Neuville sigue siendo el mejor piloto de Hyundai
clasificado, algo que para Alain Penasse no parece suficiente,
más si nos fijamos en los dos podios que campean en su
marcador de esta temporada. El Rally de Alemania se ha
iniciado con los
Volkswagen marcando distancias y ocupando las tres posiciones de podio.
Lo que prometía ser una bonita batalla entre Jari-Matti Latvala y Sébastien
Ogier, también significa que el resto de equipos tendrían difícil plantar
batalla a los Polo R WRC. Los otros puntos de interés se estaban centrando en la lucha interna entre Neuville y Sordo,
otro esfuerzo más de Meeke por conservar su asiento en Citroën y la gran
actuación que por el momento estaba completando Stéphane Lefebvre.
El segundo tramo era la
constatación del nivel en el que se encuentran los Volkswagen Polo R WRC
respecto al resto de rivales también sobre asfalto. Con Latvala y Ogier tan sólo separados por cuatro
décimas en dicha especial, quedaba por ver si Mikkelsen iba a
ser capaz de aguantar el ritmo sobre una superficie que no es su favorita y si
alguno de los no-Volkswagen era capaz de recuperar parte del protagonismo.
Muchos ojos se fijaban entonces en Stéphane Lefebvre. El joven piloto galo estaba disputando la primera prueba al volante del evolucionado Citroën DS3 WRC y ya
desde el principio estaba realizando cronos más prometedores que los de Mads Ostberg, el
cual se está jugando su asiento para la próxima temporada. También realizando
un buen papel, Hayden Paddon, que cedía algo de tiempo con el paso de los
kilómetros respecto a sus compañeros, pero manteniéndose a una distancia prudencial para ser su séptimo rally
sobre asfalto en
su carrera deportiva y segundo con un WRC.

En Hyundai tampoco había por el
momento motivo para la alegría. En un terreno donde consiguieron el año pasado
el primer doblete de su historia, ninguno de los pilotos estaba cerca de los
puestos de podio, manteniendo
Thierry Neuville y Dani Sordo un intenso duelo por la quinta plaza en el que el cántabro tenía una ligera
ventaja tras la cuarta especial. Paddon por su parte
está algo más retrasado, octavo, justo detrás de Elfyn Evans. De nuevo el Ford
Fiesta RS WRC muy atrás en la clasificación. En Finlandia tenían muchos problemas de sobreviraje en las curvas lentas,
algo que estaba ayudando curiosamente a Kubica, el cual tiene muchos problemas
para tomar los giros más cerrados debido a sus limitaciones físicas.

El finlandés poco más ha
podido hacer, completando las cuatro especiales en segunda
posición pero
reconociendo que si bien puede plantar cara al francés con el asfalto limpio,
cuando este tiene la presencia de la suciedad pierde confianza y no consigue ir
tan rápido como su compañero de equipo. Andreas
Mikkelsen por su parte completaba el provisional triplete de Volkswagen,
situado en tercera posición a más de 34 segundos ya del líder. Por detrás de los Volkswagen, en teoría debería estar el primer Citroën,
el pilotado por Kris Meeke. Sin embargo, el
norirlandés había vuelto a fallar y tras salirse de pista en el sexto
tramo, se veía obligado a ceder su posición de privilegio, perdiendo minuto y
medio en el lance. La cosa iría a peor, ya que pocos kilómetros después tendría
problemas con la suspensión, algo que le hacía perder 10 minutos en la primera
etapa, y por tanto, toda posibilidad de enmendar su
mala imagen de los últimos rallyes. Si se suele decir que con
una victoria se suele desbloquear la tensión del piloto/deportista, en el caso
de Neuville, Sordo y Meeke no ha sido sinónimo de fortuna.
Los problemas del piloto de
Citroën nos dejaban a Thierry
Neuville y Dani Sordo batallando por la cuarta plaza prácticamente
a la décima. Tras un cambio de posiciones, el piloto español, ganador del
Rally de Alemania en 2013 marcaba el tercer mejor crono en el TC8 y recuperaba el honor de ser el primer no-Volkswagen,
mientras que Neuville, todavía algo disconforme con los reglajes de su Hyundai
i20 WRC tendría que conformarse con ser quinto. Sordo llegaba a la meta del
último tramo algo más contento. Mientras que los Citroën se
habían ido desinflando, M-Sport había recuperado varias posiciones, en gran parte debido a problemas
del resto, situándose Tänak y Evans a espaldas de los dos Hyundai y por delante
de Hayden Paddon y del primero de los dos Citroën, Mads Ostberg, al cual sigue
a menos de un minuto el joven y prometedor Stéphane Lefebvre. Por su parte, Kevin Abbring seguía pasando desapercibido en su
segunda cita con el Hyundai. Ni tan siquiera dentro del Top
Ten, el holandés tenía a sólo cinco décimas al Ford Fiesta RS WRC privado de
Martin Prokop.
El primer bucle de la segunda
etapa del Rallye de Alemania 2015, donde la mayor parte del protagonismo era
para el largo y bien conocido tramo de Panzerplatte, sirvió para que Sébastien
Ogier ampliara ligeramente su ventaja al frente de la general, quedando meridianamente claro que el equipo
Volkswagen no quiere volver a caer en tonterías en casa ahora que tenía todo el podio
al alcance de su mano. El francés de Volkswagen marcó
cuatro de los cinco scratchs en juego para así incrementar su renta hasta los
18,5 segundos, 6,8 de los cuales cayeron en los casi 46 kilómetros de la
versión larga del Panzerplatte. Así pues parece que
Jari-Matti Latvala había claudicado y Andreas Mikkelsen rodaba en modo crucero,
por lo que el mayor interés residía por el momento en la lucha que estaban teniendo entre sí los pilotos de Hyundai.

La principal lucha como
ocurrió por la mañana la protagonizaron Dani Sordo y Thierry Neuville. El
piloto cántabro seguía en cuarta posición, camino de su mejor resultado del año. Con 9,5 segundos de ventaja sobre el belga afrontaba la última etapa, muy corta y sin que la igualdad vista entre
ambos pilotos invitara a pensar en un contragolpe final de Neuville. Por detrás de ellos hubo
algunos cambios debido a las
desventuras de Ott Tänak, que se salió de pista, y Hayden Paddon,
víctima de problemas de turbo en su Hyundai. Elfyn Evans era sexto acosado por
un Mads Ostberg que seguía con su remontada, mientras Ott Tänak, Hayden Paddon y
Stéphane Lefebvre cerraban el Top Ten separados por apenas medio minuto.

Elfyn Evans, Jari-Matti Latvala y Sébastien Ogier se
repartían los tres primeros scratchs del día, Con Dani Sordo cumpliendo y situándose en
los dos primeros en segunda y tercera plaza de las clasificaciones de dichas
especiales. Por su parte, Ott Tänak salía posiblemente
instigado por Malcolm Wilson con
el objetivo de demostrar que el Ford Fiesta RS WRC es competitivo sobre
asfalto. Por su parte, Jari-Matti Latvala seguía con su entrenamiento
psicológico acelerado. En esta ocasión le había tocado enfrentarse
al tramo donde el año pasado enterró las opciones de victoria y también las
pocas posibilidades que le quedaban de plantar cara a Ogier hasta el final de
temporada. El finlandés
reconocía que sus notas del año pasado eran demasiado optimistas y con las modificaciones conseguía marcar el mejor
tiempo, obviamente ya demasiado tarde como para poder disputarle el triunfo al
que posiblemente en Francia será tres veces Campeón del Mundo de Rallyes con
merecimiento y de forma más que abrumadora sobre el resto de sus rivales.
Tercero finalizaba Andreas Mikkelsen, muy lejos de sus dos compañeros y
completaba el fin de semana soñado por los Volkswagen. Los de Wolfsburgo por
fin fueron profetas en su tierra y con el triplete conseguido en esta edición
compensan en parte los fiascos de 2013 y 2014. En cuanto al resto, ha quedado
claro que los Hyundai
están bastante por detrás de los Polo R WRC, algo que
posiblemente les ayudará a tomar la decisión de emplear a sus recursos humanos
y presupuestarios hacía los coches de 2016 y 2017. En ningún momento, Neuville y
Sordo han conseguido estar en tiempos de los alemanes. Buena muestra de ello es
que ni el belga, ni el cántabro, reconocidos especialistas en esta superficie,
hayan conseguido un scratch en las 21 especiales de las que se componía la
prueba. El dúo de Hyundai ha estado seguido por Elfyn Evans, que sigue dedicándose a terminar
pruebas esperando el error de
sus rivales y pescar el mayor número de puntos y Mads Ostberg, el cual sigue
con su habitual tono gris, pero que aun así le depara mayores alegrías a
Citroën que las de su compañero, el fogoso Kris Meeke.
A pesar del scratch,
Tänak ha tenido un rally un tanto irregular y su error le eliminó de una
posible lucha con los hombres de Michel Nandan. Hayden Paddon y Stèphane Lefebvre han hecho lo que
debían, terminar el rally y seguir cogiendo confianza, uno
sobre asfalto y el otro al
volante de un World Rally Car. Desde luego, en Francia
ya han encontrado un nuevo joven con maneras de futuro talento y orgullo nacional, veremos si
Citroën tiene la confianza y el dinero para darle la oportunidad que se merece
y que no ha encontrado con el DS3 R5. En cuanto a la Power Stage, Jari-Matti
Latvala ha sumado los tres puntos del mejor tiempo en su segunda pasada por Dhrontal, el
fatídico tramo de 2014, seguido por Kris Meeke y Dani Sordo que ha arañado otro
punto para Hyundai.
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