La evolución tecnológica en la automoción es tan vertiginosa que por el camino nos hemos dejado buena parte del alma de los coches. Por suerte, y porque hay gente que tiene mucho dinero para gastar, Jaguar ha decidido devolver a la vida a uno de los coches más bellos jamás fabricados por el ser humano: el Jaguar D-Type con su carismática aleta tras la cabeza del piloto. Nada menos que 62 más tarde de haberse fabricado el último Jaguar D-Type original que triunfaron en los circuitos de todo el mundo, sólo 25 unidades de este icónico deportivo británico nacerán de una forma absolutamente natural. Un número que hace un guiño al pasado, puesto que la producción prevista en 1955 fue de 100 unidades pero sólo llegaron a fabricar 75.