Ir al contenido principal

Radares de tramo

Los organismos nacionales y europeos de seguridad vial están muy preocupados por la velocidad como causante de accidentes de tráfico y muertes. Podemos estar más o menos de acuerdo, o considerar que también hay otros aspectos que tratar, cuidar y prevenir para circular por las carreteras de manera más segura, pero las entidades y organismos competentes ahora mismo consideran como uno de los puntos más importantes el respeto de los límites de velocidad de las carreteras, dentro de la estrategia para reducir el número de muertos en accidente de tráfico.
Y más allá de la educación vial, la concienciación y la responsabilidad del conductor, la medida que encuentran más eficaz para que los conductores respetemos los límites de velocidad es el control de la velocidad y la sanción en caso de que no se cumpla, o sea, la mano dura. En otras palabras: los radares de control de velocidad.

Por ahora se aplica el principio de mano dura para que respetemos la velocidad
Hay diferentes tipos de radares de velocidad, para empezar fijos y móviles. Los fijos son aquellos que están en una determinada ubicación, por ejemplo un pórtico sobre la calzada, de esos que tienen un panel luminoso de señalización variable, o bien un armario o cabina en el arcén.
Los móviles son aquellos radares que no tienen una determinada ubicación, es decir, esos radares de quita y pon. Pueden ser radares que se montan y desmontan en el arcén, muy similares a lo que sería montar una cámara de vídeo sobre un trípode, o bien radares que van instalados en un coche de la fuerza de seguridad del estado correspondiente con competencias en control de tráfico, y el coche se va moviendo y apostando por aquí y por allá.
Pues bien. Además de estos dos tipos, que son los más habituales, sobre todo los radares fijos, hay dos tipos más recientes: los radares de tramo, y los radares de helicóptero. Estos últimos no dejan de ser un subtipo más de los radares móviles que os comentábamos antes, solo que en lugar de ir montados en un coche, van montados en un helicóptero y funcionan en movimiento.
El tipo del que os queremos hablar hoy es el radar de tramo. Y curiosamente no es realmente un radar, pues no se emite ninguna señal hacia el vehículo, ni señal de radio, como un radar tradicional, ni señal láser, como en un radar un poco más moderno. Esta señal es la que permite medir la velocidad instantánea del vehículo.
Un radar de tramo registra tiempos cual cronómetro
En un radar de tramo no se mide la velocidad de paso, al menos no directamente. Lo que se mide es el tiempo de paso, y de manera indirecta se mide la velocidad media de ese vehículo en un determinado tramo, es decir, en un trayecto con una longitud determinada. Es muy habitual colocar radares de tramo en túneles, pero no tiene por qué ser la única ubicación posible.
Se elige un determinado tramo. En la entrada a ese tramo se coloca una o varias cámaras, normalmente infrarrojas para poder funcionar también de noche, con reconocimiento de las matrículas de los vehículos. Cuando pasa uno se toma una imagen y se registra la hora exacta, con segundos, de la entrada. Al final del tramo hay otra cámara que vuelve a tomar una imagen, para identificar el mismo número de matrícula, y se registra la hora exacta de salida.
Los datos son procesados por una computadora. No importa si se cambia de carril, pues las imágenes de cada cámara, aunque haya varios carriles, son procesadas por la misma computadora. Si entre la entrada y la salida hay una determinada distancia, y el límite de velocidad máxima es tal cifra, para recorrer esa distancia se tiene que emplear un determinado tiempo. Si se emplea menos es que se ha circulado más rápido, y entonces llega la sanción.
Veamos un ejemplo. Pensemos en un túnel con una longitud entre el punto A de control de entrada y el punto B de control de salida de 3,82 km. Supongamos que el límite de velocidad máxima es de 90 km/h. El tiempo exacto para pasar el tramo a esa velocidad es de 152,8 segundos. Pongamos que el vehículo controlado ha pasado el tramo en 128 segundos, eso significa que su velocidad media en el tramo ha sido mayor al límite, exactamente ha ido a 107,4 km/h de velocidad media, y entonces es cuando se tramita la sanción.
Un último apunte: se considera que los radares de tramo no tienen error, y por tanto no se aplica ningún margen a la medición que realizan, así que si el límite es 90 km/h, la multa llegará en cuanto se supere exactamente esa velocidad. Por cierto, en España en verano había ya 16 radares de tramo operativos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La DGT estrena COMOBITY

Comobity es la apuesta de la DGT por ofrecer una aplicación para smartphone que proteja a la vez a peatones y ciclistas , avisando a los conductores de su presencia con tiempo de antelación. Se trata de una iniciativa en pos de la movilidad sostenible y, además, amable entre los diferentes conductores y peatones o ciclistas. Esta aplicación gratuita, anónima y que funciona por voz pretende ser una especia de copiloto que se anticipa a lo que va a suceder. Desde la  DGT , y en  su revista , ponen especial hincapié en el anonimato de la aplicación y en que no hace falta registro. Esto quiere decir que no se van a registrar datos de ningún tipo, y la DGT no tendría acceso a otras consideraciones como la velocidad del conductor en cada momento. Una vez que tenemos la aplicación instalada y en funcionamiento, es muy intuitiva y sencilla.

GP de Brasil: Hamilton aprieta bajo la lluvia

Victoria de Lewis Hamilton bajo la lluvia en el Gran Premio de Brasil de Fórmula 1. El piloto de Mercedes se hacía con una importante victoria que le deja a doce puntos de su compañero de equipo Nico Rosberg, segundo. Tercero ha finalizado Max Verstappen. Ya en el día de ayer todo el mundo en el paddock advertía que la carrera del domingo no iba a ser sencilla.  En el radar meteorológico se veía venir la lluvia y, de hecho, los aguaceros no tardaban en bañar el circuito de Interlagos. Desde dirección de carrera ante la que se avecinaba no tomaban una decisión acerca de la salida hasta pocos minutos antes del arranque de la carrera. De hecho, lo hacían para retrasar la salida diez minutos y anunciar que lanzarían tras el coche de seguridad. Esta decisión era presagio de lo que estaba por llegar.

El cepo que tapa el parabrisas delantero

En España no está muy extendido el uso del cepo para inmovilizar vehículos que están mal estacionados o han incumplido alguna norma y los agentes deben evitar que se mueva. No está muy extendido pero sí hay regiones donde se utiliza. Este cepo es temido no sólo porque si lo encuentras en tu coche significa que te toca pagar una multa antes de poder retirarlo, también porque es una pieza metálica pesada y de gran tamaño que fácilmente puede dañar tu vehículo al manipularlo, bien la llanta, la aleta o el interior del paso de rueda. No te preocupes, este sistema ha evolucionado para bloquearte la visión desde el parabrisas. Que nadie tema por sus llantas porque una compañía neoyorquina llamada Ideas That Stick ha desarrollado un cepo llamado Barnacle que se adhiere al parabrisas del vehículo mediante dos potentes ventosas y bloquea la visión, por lo que impide circular con el vehículo. Bueno, siempre puedes hacer como Jim Carrey en y conducir mirando p...

Caso Volkswagen: 78.000 vehículos más perjudicados, solución solo para EEUU

Las últimas noticias que teníamos de la firma alemana no eran del todo alentadoras: los dirigentes sindicales de Volkswagen han acusado al CEO de la marca, Herbert Diess y al jefe de personal, Karlheinz Blessing, de querer agilizar los despidos previstos para 2017 y de profundizar en el plan de reestructuración. Ahora el director Ejecutivo, Matthias Müller, intenta eliminar tensiones internas alegando que se trata del guión de una mala película. Un juzgado federal ha sentenciado que la firma alemana tendrá que invertir otros 1.200 millones de dólares para recomprar o reparar otros 78.000 vehículos diésel afectados por el engaño de emisiones, pero solo en Estados Unidos. Por su parte, la comisaria europea de Justicia, Consumidores e Igualdad de Género, Věra Jourová, se ha reunido con Müller recientemente y ha alegado: sigo sin estar satisfecha con la falta de compensación para Europa.

Jeep Wrangler SRT Hellcat

El Jeep Wrangler es quizá uno de los todoterreno más aptos para un uso off-road de cuantos se comercializan actualmente en nuestro mercado. Lo que también es una realidad es que su oferta no cuenta con motores especialmente prestacionales, por lo que siempre habrá algún loco con ideas de bombero que decida meter cualquier cosa bajo el capó. En este caso es Hauk quien ha instalado en este Wrangler Rubicon de cinco puertas un poderoso motor 6.2 litros V8 sobrealimentado por compresor, concretamente el que montan los Dodge Charger y Challenger SRT Hellcat, de 717 CV y 880 Nm de par motor máximo. La caja de cambios automática de cinco velocidades con la que se combina es de origen Mercedes-Benz.