Ir al contenido principal

El catalizador y su funcionamiento

En los coches modernos, el catalizador es una pieza clave en muchos aspectos. En primer lugar, en el aspecto medioambiental, porque con esa pieza en el circuito de escape conseguiremos reducir nuestras emisiones de gases contaminantes. Por otro, el catalizador consigue que nuestro coche sea legal para la circulación. O, al menos, que cumpla las últimas normas de emisiones de la Unión Europea, y por tanto no pague impuestos por contaminar en exceso.
Para empezar, el catalizador es un dispositivo que se encarga de reducir la cantidad de elementos contaminantes de los gases de escape, y se encuentra situado en el propio tubo de escape, pero del lado del motor: esto es, relativamente cerca al motor; inmediatamente después del colector de escape, ya que en este punto los gases se mantienen una temperatura elevada. Esta energía calorífica pasa al catalizador y eleva su propia temperatura, circunstancia indispensable para que este dispositivo tenga un óptimo rendimiento, que se alcanza entre los 400 y 700º C.  Lo destacamos nada más empezar, porque se tiende a pensar que el catalizador está a la salida del escape, y no es así ya que perdería su eficacia.

La catálisis, el proceso que nos hace contaminar menos

El catalizador es un dispositivo que tiene unas características especiales. En primer lugar, es la clave de que se produzca una catálisis, que es, por definición, favorecer una reacción química. En el proceso, el catalizador es quien hace, digamos, de elemento favorecedor de dicha reacción, y permanece inalterado. Es decir, en el caso del catalizador del coche, los gases que penetran en el dispositivo sufren cambios por reacción química.
Antes de continuar, debemos aclarar que lo que llamamos catalizador es, en realidad, un conversor catalítico, compuesto por tres fases diferentes: un catalizador de reducción, un catalizador de oxidación, y un sistema de control. Por comodidad, lo seguiremos llamando catalizador, aunque ahora ya sepamos qué contiene.
Los catalizadores están formados por una estructura cerámica cubierta con un metal catalizador, normalmente platino, rodio o paladio. Estos metales son carísimos, así que ya sabes por qué una avería en el catalizador te puede complicar el presupuesto. La idea detrás de este montaje es disponer una superficie lo más amplia posible, minimizando la cantidad de material catalizador, para que entre en contacto con los gases del escape, los que salen directamente de la cámara de combustión.
De esta forma estaremos exponiendo dichos gases al material catalizador que, a la temperatura óptima, hará su trabajo de manera muy eficiente. El convertidor catalítico realiza la depuración catalítica en 2 etapas basadas en dos reacciones químicas:
  • Reducción: extracción de parte del oxígeno de los componentes de los gases de escape, consiste en disgregar las moléculas de óxido o dióxido de nitrógeno, en nitrógeno y oxígeno.
  • Oxidación: adición de oxígeno a los componentes de los gases de escape, los restos de combustible sin quemar arden, y el monóxido de carbono se convierte en dióxido de carbono.


Así, lo que se consigue es eliminar los elementos más nocivos del humo de escape, y convertir gases venenosos en gases que solo ayudan al efecto invernadero. La necesidad de un catalizador es imprescindible, ya que por muy refinado que sea el proceso de combustión, no es perfecto. En la actualidad, las mejoras tecnológicas en los motores de última generación, y los catalizadores consiguen que las emisiones contaminantes estén en los valores más bajos de la historia.

El sistema de control y la temperatura de funcionamiento

Para terminar, el conversor catalítico dispone de una tercera fase, que es la fase de control, en donde se mide la concentración de oxígeno presente en los gases de escape. De esta forma, la centralita puede saber qué proporción de aire con respecto a combustible es la óptima para que la reacción química en el catalizador de los mejores resultados. Si llega poco oxígeno a los gases de escape, habrá una peor combustión de los restos de combustible sin quemar; si hay demasiado, puede dañarse el material catalizador.
Precisamente, la temperatura de funcionamiento es clave para conseguir el mejor resultado posible del catalizador. Si es demasiado baja, no se darán bien las reacciones químicas. Si es demasiado alta, se dañará el catalizador. De ahí que es muy importante la posición en la que se coloca el catalizador en todo el circuito de escape, y también es importante calentar bien el motor antes de exigirle mucho rendimiento.

Comentarios

  1. Muchas gracias por la información.
    La verdad es que para la limpieza filtro particulas sin duda el catalizador es excelente.
    Muchas gracias!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Ford Expedition

Si hay un mercado conocido por su amor a los SUV de grandes dimensiones es sin duda el de Estados Unidos y, es precisamente allí, concretamente en Texas, el estado en que más modelos de este calibre se venden, donde Ford acaba de desvelar su nuevo Ford Expedition, el todocamino grande de la casa, que promete más tecnología, menos peso y una mayor habitabilidad. Este nuevo modelo, que la propia marca define como el Expedition más inteligente, capaz y versátil hasta la fecha, llega 20 años después del original y es una de las apuestas dentro del plan de Ford para liderar el mercado SUV americano, que contempla otros cuatro lanzamientos en cuatro años. El Expedition se fabrica en Louisville, Kentucky, y se pondrá a la venta en Estados Unidos en otoño.

Opel Combo: completa el trío del Grupo PSA

Un comercial convertido en coche multiusos. Esta es la carta de presentación de la quinta generación del Opel Combo que, en su variante Life, se convierte en una furgoneta familiar que apuesta por el confort, la modularidad y la tecnología, con todo un arsenal al servicio de la seguridad y el entretenimiento. Concebido sobre la plataforma EMP2 que comparte con las nuevas generaciones de sus primos Citroën Berlingo y Peugeot Rifter, y fabricado en la planta PSA de Vigo, el Opel Combo Life es ante todo versátil. Contará con dos versiones, una larga de 4,75 m y otra corta de 4,40 m. Ambas comparten altura, 1,8 metros, y la posibilidad de configurarse en cinco o siete asientos, según las necesidades del consumidor. Como ocurre en este segmento, el público al que se dirige es amplio: desde familiar, a vehículo concebido para el ocio y el recreo.

GP de Alemania en vídeo

El gusto por el Color (Parte V)

En nuestra búsqueda de la personalización y del apartarnos de los gustos corrientes podemos cambiar de color nuestro coche. Ya hemos visto que hay efectos de pintura muy chulos, como la pintura mate, pero la lista de inconvenientes se me hace demasiado grande, especialmente el precio. No solo eso, aunque queramos pintar entero un coche blanco estándar, difícilmente bajará de 1.000 euros, pero hay una interesante alternativa: el vinilado. Se puede usar también como una forma de personalización, como el que se pone un tatuaje, pero con efectos secundarios mucho más nimios, o directamente ninguno. Para el que nunca haya oído hablar de los vinilos, son como pegatinas gigantes, que pueden cubrir piezas enteras del coche o el coche por completo. Enfrentando los costes de pintura y de vinilar, esta última opción suele ser más económica. Como queramos algo rarito como carbono o mate, ahorraremos mucho dinero.

Enfría el coche rapidamente

En un día de verano, aunque no sea especialmente caluroso, es relativamente fácil que el aire del interior de un vehículo alcance temperaturas de cincuenta y hasta sesenta grados, sobre todo si se ha dejado al sol.  Entrar en un coche con esa temperatura en el interior no sólo es muy incómodo, sino que además resulta peligroso; también significa que elementos como el volante, los mandos, la palanca de cambios y los asientos tendrán una temperatura superior a la habitual, lo que dificultará la conducción. Incluso aunque el vehículo disponga de aire acondicionado, en esa situación lo más adecuado es sacar primero el aire caliente del vehículo. El método habitual es abriendo las puertas o bajando las ventanillas para hacer que la temperatura en el interior del vehículo se iguale al menos con la temperatura exterior, que será más baja.