
El tramo de 4,6
kilómetros que se
ha disputado muy cerca de la localidad de Baltar, ha estado acompañado por el
sol y en este tipo de condiciones los Volkswagen han demostrado estar un paso
por delante, seguidos no muy de lejos de Ott Tänak, al que siempre se le ha
dado muy bien esta prueba y que además
estrena el Ford Fiesta RS WRC Mk.II, y Dani Sordo. Tanto el
estonio como el cántabro han clavado el mismo tiempo en su tercera pasada,
quedándose a menos de un segundo del tiempo más rápido en dicho paso, el marcado
por Ogier, mientras que el de Mikkelsen era realizado en la cuarta pasada.

El
Circuito de Lousada ha dado el pistoletazo de salida a lo que está siendo el
regreso del Rally de Portugal a la zona norte del país. Con 18.000 aficionados agolpados en el trazado luso y las entradas vendidas hace días, Andreas Mikkelsen ha certificado lo que ya vimos en el shakedown. El piloto noruego, a los
mandos por primera vez del Volkswagen Polo R WRC 2015 ha marcado el mejor
tiempo, justo por delante de sus dos compañeros de equipos.

Tampoco ha sido el comienzo
que se esperaba para Dani Sordo, al cual se le suelen dar muy bien este tipo de
superespeciales y que además de perder su duelo con Jari-Matti Latvala, no
podía pasar de la novena posición. Sin embargo, la mayoría
de ojos apuntan hacia la zona del tramo de Ponte de Lima, donde se había declarado un incendio que no han podido extinguir los
bomberos y que ha puesto en peligro el desarrollo normal de la prueba.

La etapa comenzaba todavía con
la amenaza del fuego cerca de Ponte de Lima. A pesar de que Sordo se quejaba
de que el
motor de su Hyundai i20 WRC hacía ruidos extraños y que notaba falta de potencia, el cántabro marcaba el ritmo nada más comenzar la jornada y tras
anotarse el primer scratch se colocaba líder del Rally de Portugal. Sólo una
décima por detrás, Andreas Mikkelsen seguía defendiendo el honor de Volkswagen,
mientras que Ogier se
veía perjudicado por su posición de salida y Latvala sigue sin estar acertado en
el comienzo de las etapas.

El galés debía abandonar tras
sufrir problemas eléctricos, mientras que Craig Breen
también decía adiós después de sufrir un fallo de motor en el ya de por sí falto de fiabilidad
Peugeot 208 T16 R5. Mientras tanto, el ganador del pasado Rally de Argentina, Kris Meeke, se mantenía en la batalla.
Los colores nuevos de Citroën parecían darle más fuerza al norirlandés que se
mantenía en la lucha por los puestos de cabeza.

Sordo perdía 6,4 segundos
respecto al scratch marcado por Mads Ostberg, situación
aún más preocupante en el caso de Neuville que se dejaba 7,7 segundos.
En esos momento, el único Ford Fiesta RS WRC Mk.II oficial que continuaba en
carrera, el de Ott Tänak, no estaba demostrando que las esperanzas de M-Sport
fueran del todo infundadas, rodando no muy lejos de los tiempos de cabeza y al menos superando a los equipos privados que también llevan las nuevas unidades
del modelo del ovalo.

Mientras
que los dos últimos tramos del día le han permitido a Jari-Matti Latvala ampliar su ventaja al frente de la
general y que Sébastien Ogier ha ido preparando el terreno de cara a lanzarse al ataque, Dani Sordo
ha tenido que lidiar con una estrategia equivocada de monta de neumáticos.
El cántabro ha cedido algo de tiempo, pero se mantiene en la lucha por el podio
con Mikkelsen, Tänak y Meeke.

Los tramos se han ido
rompiendo mucho respecto a las primeras pasadas, quejándose la mayoría de los pilotos de las
profundas roderas que
había en algunos lugares. En estas condiciones y con la falta de tracción del
Hyundai i20 WRC, Dani Sordo no podía sacar todo el jugo a los neumáticos de
compuestos blando, perdiendo
algunas décimas en la segunda mitad del tramo que permitían
acercarse en la general a Ott Tänak.

Precisamente el piloto de
Volkswagen ha marcado tanto el sexto como en el séptimo tramo, aumentando su
ventaja al frente de la general hasta los 11,1 segundos. Andreas Mikkelsen también se mantiene en la lucha en lo que está siendo su primer rally
con el Polo R WRC de 2015, mientras que Tänak ha ido ganando en confianza al
volante del Ford Fiesta RS WRC Mk.II y nos hace preguntarnos qué haría otro piloto con mayor experiencia a su volante.

La mañana comenzaba con muchos
errores para los pilotos. El primero en cometer uno era Elfyn Evans que sufría un trompo en el que
dañaba la suspensión delantera derecha de su Ford Fiesta RS WRC
Mk.II. Unos segundos después, el modelo de la firma del ovalo sufría un conato
de incendio e incluso Khalid Al Qassimi tenía que detenerse para ofrecer
su ayuda para apagarlo. El siguiente en fallar era Thierry Neuville, que
sufría un vuelco y que además obligaba a Dani Sordo a perder 8 segundos
tratando de superarle al tratarse de una zona muy estrecha.

Andreas Mikkelsen también
sacaba provecho de este inicio de etapa, marcando el
scratch y recortándole algo de tiempo a Jari-Matti Latvala y superando
a Kris Meeke en su particular batalla por la segunda posición. Una lucha que
tendría contestación en el siguiente tramo, con el mejor tiempo logrado por el norirlandés que recuperaba la segunda posición por
sólo dos décimas sobre el noruego.

La última especial nos dejaba
el abandono prematuro de Lorenzo Bertelli,
que volcaba y anunciaba que no se reengancharía por medio de Rally2. Kris
Meeke se revolvía y tras lanzar un furibundo y exitoso ataque veía como hacía
mella en la ventaja de Latvala. Sólo 6,1
segundos de renta se lleva el finlandés al parque de asistencia, quedando por delante todavía seis tramos.
Lamentablemente, el que ha seguido perdiendo tiempo ha sido Dani Sordo que se dejaba 20 valiosos segundos con su excompañero en Mini y Citroën
y que asumía su parte de culpa al reconocer que no se encontraba cómodo con
estos tramos más deslizantes.

Todo por decidir. A falta de las dos pasadas por Fafe del domingo y por el exigente Vieira do Minho, Latvala ha visto
como ha menguado su diferencia al frente de la general y ahora es Sébastien Ogier, segundo, el que
amenaza su primer triunfo de la temporada. La lucha por la tercera plaza
también se ha recrudecido y Mikkelsen y Meeke se jugarán el triplete de Volkswagen o un nuevo podio para que Citroën no
pierda el tren del Campeonato de marcas.

Sin problemas destacables en
estos dos primeros tramos salvo la
preocupación una vez más de Mads Ostberg con el motor del Citroën DS 3 WRC que le daba algo
de aire a Dani Sordo. El de Puente San Miguel no se ha encontrado en toda la
etapa del sábado, perdiendo el feeling conseguido y poco a poco ha dejado
de lado sus esperanzas de luchar por el podio para tratar de terminar como
mejor piloto de Hyundai. Tras la SS12, Dani se
encontraba por detrás de Hayden Paddon, en séptima posición.

En tierra de nadie Ott Tänak, que salvo error garrafal podrá darle a
M-Sport su primer Top 5 con
el nuevo Ford Fiesta RS WRC Mk.II. Escaso consuelo cuando pensaban estar aquí
luchando por el podio. Tampoco ha encontrado demasiado consuelo Sordo en
volverse a colocar como mejor piloto Hyundai tras superar de nuevo a Hayden
Paddon. El cántabro, disgustado, admitía de
forma honrada que no ha sido su mejor día en cuanto a pilotaje y que ha hecho todo lo que ha
podido al volante del i20 WRC pero que no le han salido los tiempos.

El primer paso por Fafe nos dejaba a Sébastien Ogier un poco más cerca
de Latvala. A falta de dos tramos, el
francés sólo perdía 7,8 segundos respecto a Latvala que parecía mantener la
calma. El finlandés explicaba que la diferencia residía en que Ogier había
recorrido el tramo recientemente, mientras que él llevaba sin
acometer la mítica Catedral de los Rallyes desde el año 2012, también con
motivo del RallySprint.

La penúltima especial le
servía a Jari-Matti Latvala para dar un golpe sobre la mesa en forma de 2,6
segundos más para ampliar su ventaja al frente de la general. El
finlandés, que durante la última temporada ha estado ayudado en la preparación
mental por el antiguo entrenador mental de Marcus Grönholm, admitía que gran
parte del mérito de
ese scratch lo tenía su copiloto, Miikka Anttila, el cual le
había dado la confianza suficiente para lograrlo.
Con ya pocas cosas por jugarse
a parte de la sexta
plaza, la teórica lucha por la victoria y los puntos de la Power Stage,
nos plantábamos en la segunda pasada por Fafe. Sordo ataba su posición, con
unos primeros parciales mejores que los de Ostberg, dejándose siete décimas en
la recta final del tramo pero con margen para mantener su posición respecto al
noruego.
La lucha por la victoria era
para Jari-Matti Latvala, al que no le
importaba dejarse 2,2 segundos en la Power Stage al saborear de nuevo la
victoria. El finlandés sigue teniendo remotas opciones de
luchar por el título, sin embargo, retoma algo de moral tras un comienzo de
temporada muy complicado. En cuanto al resto, rally perfecto para Volkswagen certificando un triplete
tanto en la general como en la Power Stage que le da vida después del gran fiasco sufrido en el Rally de
Argentina.
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