
Tras haber presentado al Passat Variant y al Golf Alltrack, es turno de que Volkswagen desvele la versión más campera del Passat, que para el Salón de Ginebra recibe algo más que solo elementos estéticos, para así poder escapar del asfalto y afrontar terrenos complicados sin mayores problemas.
Una chispa de aventura al diseño
El diseño del Volkswagen Passat, sea el sedán o el familiar, apuesta por una imagen muy discreta, pero la llegada de la versión Alltrack trajo a la gama un puñado de detalles que rompen con la sobriedad de su estética y lo transforman en un modelo aún más atractivo a los ojos de los más entusiastas.

Todos estos cambios trascienden de lo estético a lo funcional. De hecho, que el Volkswagen Passat Alltrack sea 27,5 milímetros más alto que el Variant no es mera coincidencia ni capricho de los diseñadores; es con el objetivo de facilitar la conducción off-road, pero para ello también se vale de una buena oferta mecánica.
Tracción 4Motion y diferencial Haldex
De serie, el Volkswagen Passat Alltrack cuenta con tracción integral 4Motion que distribuye la entrega de fuerza dependiendo de las necesidades del camino. En la mayoría de los casos el sistema enviará la tracción al eje delantero, pero de ser necesario puede entrar en acción el eje trasero apoyado por el diferencial Haldex.

Al igual que el Passat Variant, el Alltrack recibe cinco opciones mecánicas, dos gasolina y tres diésel. Por un lado tenemos los motores TSI de 1.4 y 2.0 litros que desarrollan 150 y 220 CV respectivamente; en la gama de los diésel se comercializarán con el 2.0 TDI de 150, 190 y 240 CV. Se puede escoger entre transmisión manual o una automática DSG de doble embrague.
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