
Disputado por primera vez en 1950, el Gran Premio de Italia llega este fin de semana para celebrar su 65ª edición en la categoría reina del motor. Con una longitud de 5.793 metros, los pilotos tendrán que completar 55 vueltas el domingo de carrera, y alcanzarán una distancia total de más de 306 kilómetros. Este trazado requiere una baja carga aerodinámica, así como un uso específico de ciertas partes del coche, como el alerón trasero.
Mercedes llega herido a
Monza

Sin duda, los escollos existentes en la marca
alemana están haciendo que Red Bull aproveche las oportunidades que surgen. La
escudería de Milton Keynes, liderada esta vez por Daniel Ricciardo, suma ya
tres victorias y es el único equipo que ha ganado este año a excepción de
Mercedes.

Ya en la zona media, la pelea continúa entre
varios gallos. Williams se ha distanciado y está junto a los líderes, pero
McLaren y Force India siguen
inmersos en la batalla por hacerse con el quinto puesto en el Mundial de
Constructores. Por detrás, Marussia sigue gozando de los dos puntos
que logró en Mónaco Bianchi y continúa estando por delante de Caterham y Sauber que, de
momento, están lejos de poder sumar algún punto esta temporada.
El circuito de Monza

Justo en esta parte, de nuevo los pianos se utilizan en su máximo efecto, pero esta curva es mucho más rápida que la primera chicane, por lo que pisar demasiado el piano puede afectar al coche y crear una pérdida de velocidad para la siguiente curva. El giro que lleva por nombre Lesmo se coge a 260 kilómetros por hora, y se alcanza una velocidad mínima de unos 180 kilómetros por hora. En esta parte, los coches suelen sufrir un poco debido a la poca carga aerodinámica.

Notas técnicas
- Alerón delantero: Debido a que el paquete aerodinámico completo en Monza se enfoca con poca carga aerodinámica, se enfatiza un paquete más resbaladizo para asegurar la máxima velocidad en las largas rectas.
- Alerón trasero: En Monza se trata de minimizar la resistencia mecánica para asegurar una buena velocidad punta en la recta de atrás y en la principal. Las velocidades pueden alcanzar los 350 km/h y el modelo de baja carga aerodinámica alcanzará su límite menor aquí. Las oportunidades de adelantamiento son relativamente simples en Monza, sobre todo en la curva Rettifilio y en la segunda chicane.
- Suspensiones: La dinámica del vehículo es muy importante en Monza, donde el coche necesita abordar los pianos en las chicanes de forma eficiente. La configuración de la suspensión normalmente es suave, pero esto se ha de regular en la configuración por la chicane de Ascari, donde se necesita un pequeño cambio de dirección en esta zona.
- Frenos: Monza es exigente en los frenos, ya que cuenta con alguna de las mayores frenadas del año en las chicanes de Rettifilio y de Roggia. Los coches han de bajar de 265 km/h para llegar a Roggia. Las temperaturas de final de verano a veces son bastante altas en Monza, algo que puede añadir una necesidad de preservar los frenos de cara al final de la carrera.


Como medida de seguridad, solicitada por los pilotos y la federación, la escapatoria de grava de la curva Parabolica ha sido asfaltada para la edición de 2014. En el ámbito de los comisarios, la FIA ha decidido confiar una vez más en Derek Warwick como comisario piloto. El expiloto de F1 estará supervisando a los pilotos este fin de semana junto a Paul Gutjahr y Radovan Novak.
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