
Se trata de las baterías de polímero de grafeno, y han sido desarrolladas entre tres agentes: Graphenano, empresa española que produce grafeno industrial desde 2012, la Universidad de Córdoba y Grabat Energy, otra empresa española que fabricará las celdas de batería. Según parece dos fabricantes alemanes de automóviles ya están esperando estas nuevas baterías para empezar a probarlas en coches eléctricos.

El grafeno es carbono puro, pero con una estructura química diferente. Es uno de los nuevos materiales más prometedores de este siglo. Desde que se descubrió en 2004, descubrimiento que supuso el Premio Nobel de Física para sus descubridores unos años después, se han venido realizando diferentes trabajos de investigación para su aplicación en baterías y supercondensadores, e incluso se ha descubierto que también tiene efecto fotovoltaico.
Además es barata de producir
Por ahora casi todos los aspectos de una batería para automóvil son mejorados por esta nueva batería de polímero de grafeno:
- Su densidad energética en masa es muy alta, alrededor de 600 Wh/kg, cuando una batería de iones de litio convencional suele estar entre 140 y 160 Wh/kg, y algunas un poco más avanzadas alrededor de los 200 Wh/kg. Lo último de lo último que se comercializa, aunque tiene un precio muy alto, está alrededor de los 250 a 300 Wh/kg.
- La vida útil, hablando de ciclos de carga y descarga, viene a ser el doble que en las baterías de iones de litio convencionales.
- La velocidad de recarga admisible es aún más rápida. Con una estación de recarga de muy alta potencia, la batería de un coche eléctrico se podría recargar en unos ocho minutos, según afirman sus creadores, frente a los 25 o 30 que vienen a requerir en recarga rápida las baterías de iones de litio que se montan hoy en día en coches eléctricos de tipo medio.
- El precio de las celdas de polímero de grafeno es un 77% inferior que el de las celdas de iones de litio. Es decir, que se puede fabricar una batería más barata que las actuales.

Con estas cifras sus creadores afirman que con estas baterías se pueden tener coches eléctricos con una autonomía, al menos homologada, de entre 800 y 1.000 km.
El inconveniente: la densidad energética en volumen

El dato concreto de densidad en volumen de hecho no se comenta, y puede imposibilitar que se llegue a tener un coche eléctrico con 1.000 km de autonomía, pues el espacio disponible para albergar la batería es limitado. Veremos cómo se soluciona, o si al final tendremos que conformarnos con coches de 500 o 600 km, algo que tampoco estaría tan mal.
El otro pequeño inconveniente es que aunque este nuevo tipo de celda se pueda recargar más rápido, y eso es bueno, sin duda, el problema es que para recargar una batería completa y casi desde cero, se necesitaría una potencia de carga demasiado alta.

De todos modos esto debería se considerado como un mal relativo, porque siempre podemos cargar a menos potencia haciendo cargas parciales. No siempre es necesario recargar por completo la batería, recargando tan solo un 25% recuperaríamos unos 250 km de autonomía. Por ejemplo con un supercargador de 130 kW, en 15 minutos se pueden recuperar esos 250 km de rango. suficientes para seguir el viaje.
La fábrica se abrirá en el 2015
Grabat Energy espera poder abrir la primera planta de fabricación de celdas de polímeros de grafeno en el primer semestre de 2015.
La noticia es buena, y habiendo sido desarrollada en España, la noticia es si cabe todavía mejor, que no nos viene nada mal ir avanzando en cuestiones de ingeniería y tecnología, que no todo puede ser construcción y turismo.
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