Por dentro equipa las alfombrillas de goma en diseño de huella de neumático y molduras del mismo color amarillo de la carrocería. Por su parte, bajo el capó esconde el conocido 2.8 litros turbodiésel, junto a una caja de cambios automática de cinco relaciones, que como no podía ser de otra forma reparte la fuerza del propulsor entre ambos ejes.
Koenigsegg anuncia en el Salón de Ginebra una versión del Agerallamada RS, lo cual nos hace pensar que será más prestacional que el Agera R con sus 1.115 caballos. El nuevo modelo puede conseguir esas prestaciones de dos formas, o bien reduciendo el peso del conjunto o aumentando la potencia. Todo nos hace pensar que la compañía sueca se decantará más por la segunda que por la primera opción, sobre todo si tenemos en cuenta que ya saben lo que es lidiar con un Agera más potente, y sobre todo porque es difícil reducir el peso de un coche como este, donde el carbono, magnesio, titanio y demás materiales ligeros están por todas partes. Así pues, tal vez en Koenigsegg han sabido identificar un pequeño nicho de mercado, el de los megacars que se posicionan entre los 1.115 y los 1.360 caballos. Porque siempre habrá alguien a quien un coche con semejante potencia no le parecerá suficiente.
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