
Mientras que Estados Unidos el Chevrolet Volt se vende razonablemente bien, aquí en Europa ni él, ni su hermano mellizo el Opel Ampera han tenido la misma aceptación, ni siquiera cuando vieron bajar su precio fuertemente. En el Salón del automóvil de Detroit se presenta la segunda generación, el Chevrolet Volt 2016.
Chevrolet Volt 2016: misma potencia, pero más eficiencia

Para empezar el motor de gasolina que sirve como sistema de extensión del rango es ahora de 1.5 litros, igualmente de cuatro cilindros y 16 válvulas, pero con inyección directa y distribución variable. Es más potente que antes: ahora tiene 102 CV cuando el anterior era de 86 CV. Esto vendrá muy bien para esos momentos en los que la batería se descarga y se depende de la electricidad generada por este motor.

Chevrolet indica que se ha aumentado la rigidez de la carrocería con un mayor uso de aceros de ultra alta resistencia, y que se han reducido el nivel de ruido y vibraciones, sobre todo cuando el motor de gasolina está arrancado. El Volt de primera generación ya era muy silencioso.
Más autonomía eléctrica, en Europa por encima de los 100 km
La otra mejora tiene que ver con la batería. Sigue teniendo una configuración en T, pero se rediseña para que los módulos vayan más bajos, y así rebajar el centro de gravedad del coche. Cada módulo incluye dos celdas de tipo laminar de iones de litio, refrigeradas por líquido. Las celdas son de nueva química, desarrolladas igualmente en colaboración con LG. En total hay 192 celdas. El paquete de batería del Chevrolet Volt de segunda generación pesa en total 183 kg, casi 10 kg menos que antes. La garantía mínima de la batería es de 8 años o 160.000 km.

Utilizando la gasolina del depósito de casi 34 litros, en total puede tener una autonomía, en ciclo de homologación EPA, de unos 676 km, en Europa, con la homologación NEDC será más. Hay que tener presente que los usuarios del Chevrolet Volt de primera generación hacen alrededor del 80% del total de sus trayectos en modo eléctrico, lo que viene a suponer más del 60% del total de kilómetros recorridos sin consumir gasolina.

Un indicador luminoso en lo alto del salpicadero permite ver desde fuera, a través del parabrisas, el nivel aproximado de carga de la batería. El cable de recarga tiene un espacio reservado al izquierda del maletero, y no bajo el piso del maletero, en el doble fondo, como antes. El puerto de recarga del coche es un Yazaki Tipo 1. En una toma de corriente de 230 V a 16 A, la batería se recarga en unas 4,5 horas.
Lo que tanto se le criticó, solucionado: cinco plazas
El Chevrolet Volt 2016 sigue siendo una berlina de dos volúmenes y medio y cinco puertas. Mide 4,58 m de largo, casi 1,81 m de ancho, 1,43 m de alto y 2,69 m de batalla. Es unos 8 cm más largo que antes. Por fin soluciona un inconveniente que se le criticaba a la primera generación: ahora tiene cinco plazas. La parte posterior de la batería se desplaza hacia abajo para dejar espacio para los asientos.

Además del cuadro de instrumentos digital, la pantalla a color en la consola central, del sistema de conectividad multimedia MyLink, es de 8 pulgadas y táctil y con ello se reduce mucho el número de botones de la consola central, sin prescindir de los mandos específicos para el climatizador. En cuando a diseño, todo el interior es nuevo y la palanca de cambios es menos aparatosa que antes.

Ojalá veamos el nuevo Volt por aquí, pues con estas características, un precio que no sea demasiado alto, similar al que ha bajado el actual Ampera, 38.300 euros, y teniendo derecho a 6.500 euros de ayuda a la compra por tener ahora más autonomía eléctrica y contando también con el plan PIVE, podría quedarse por debajo de los 30.000 euros, y sería un precio razonable e interesante para lo que ofrece.
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