
El del noruego no fue el único Ford Fiesta
destacado, pues en tercer lugar se quedó Ott Tänak al volante de la unidad de D-Mack,
repitiendo la actuación a la que nos tiene acostumbrados en este tipo de
tramos. Tras
ellos se quedaron tres pilotos de Hyundai, aunque de forma muy sorprendente no
fueron los tres que pilotan la versión 2016 del i20 WRC: Neuville, Paddon y
Abbring quedaron cuarto, quinto y sexto en el shakedown de Cerdeña, con el
neerlandés realizando una quinta pasada al volante del viejo i20 WRC. Por otra
parte Dani Sordo fue noveno, tras
Jari-Matti Latvala y
Éric Camilli. Cerró el top ten Henning Solberg con la friolera de seis
pasadas al tramo.

Hasta
entonces, Ogier había aprovechado, y además de mandar en el shakedown también se ha anotado el triunfo en esta superespecial,
tres décimas mejor que los cronos marcados por Tänak y Latvala. La nota curiosa
la ponía Kevin
Abbring, el cual, con la unidad antigua del Hyundai i20 WRC
terminaba cuarto justo por delante de Andreas Mikkelsen y del resto de
sus compañeros en el equipo coreano, todos ellos con la versión 2016. En
cuanto a los infortunios, nos encontramos con la temprana penalización de Martin Prokop y los problemas
mecánicos de Valeriy Gorban en su MINI JCW WRC. El checo recibía
cinco minutos de penalización tras tener que romper el sello de su diferencial
trasero para hacer reparaciones entre Portugal y Cerdeña. En cuanto al
ucraniano, problemas también con uno de los
diferenciales le
han llevado a hacer dos trompos en las dos primeras curvas del tramo, cediendo
también mucho tiempo.

Tan sólo le servía la estrategia alternativa a Thierry
Neuville en el
segundo tramo de la mañana, quedándose el belga a sólo dos décimas del scratch
firmado por Ogier y metiéndose tercero tras los dos pilotos oficiales de
Volkswagen. Aun así, el piloto de Hyundai llegaba algo contrariado a meta,
asegurando que no sabía de dónde pueden sacarle el tiempo que le
falta para cazar
a los Volkswagen. La única explicación que tenía era precisamente el reafirmar
uno de los puntos fuertes del Polo R WRC, la tracción. En
cuanto a Sordo y Paddon, se dejaban bastante tiempo debido a la
monta de duros delante y blandos detrás mientras que Eric Camilli
y Martin Prokop también se quejaban de un comportamiento extraño del eje
trasero, culpando estos a algún tipo de problema mecánico. No
llegarían a completar el segundo tramo, ni tan siquiera a disputarlo, Valeriy
Gorban y Yazeed Al-Rajhi volcaban cuando apenas llevaban recorridos 700 metros
de la primera especial del día. Por su parte, Abbring volvía tener un inicio de
rally para olvidar, con problemas de transmisión ya desde el TC2, quedándose
sólo con tracción delantera.
La apuesta arriesgada con las blandas de Mikkelsen y
Ogier daba sus frutos al
mantenerles a ambos en la pelea por el podio a pesar de salir en las primeras
plazas a los tramos, sin embargo, el rendimiento iba cayendo y las ruedas
han completado la especial de Tergu–Osilo prácticamente al límite. Esta
última especial antes del final del primer bucle era más rápida, algo que se ha notado en los tiempos de los Hyundai,
los cuales tienen poco que hacer en las zonas más lentas contra los Volkswagen
que traccionan mucho mejor. En
esta situación han prevalecido la monta de neumáticos de Paddon, Neuville
y Sordo, demostrándose que ha soportado mejor el compuesto duro el paso de los
kilómetros en un terreno tan exigente como este, por lo que
no era de extrañar ver a los tres i20 WRC de nueva generación compartiendo los mejores tiempos con
un Latvala que tenía también una buena posición de salida. Thierry terminaba la mañana líder, con 1,5 segundos
de ventaja sobre
Latvala y más de 20 segundos respecto a Ogier. Sin duda el piloto belga ha
mostrado una cara muy distinta a la que nos ha tenido acostumbrados en este
inicio de temporada.

La
principal incidencia fue el abandono
de Hayden Paddon tras accidentarse a pocos metros de la meta de la
séptima especial, dejando muy maltrecha la trasera de su Hyundai i20 WRC. Entre
la brillantez de Neuville y la desgracia de Paddon queda Dani Sordo, sexto tras
Mikkelsen y Ostberg y que volvió a quejarse de falta de confianza en su i20
WRC, con una trasera excesivamente bailarina. En unos tramos muy sucios que
propiciaron que los scratchs acabaran en manos de pilotos poco habituales
Jari-Matti Latvala se animó y redujo la cómoda ventaja con la que Thierry
Neuville acabó la primera etapa hasta los 2,9 segundos que les separan mediada
la jornada del sábado. El principal
mordisco del finlandés llegó en la última especial, el largo
tramo de Monte Lerno, donde fue seis segundos más veloz que el piloto de
Hyundai.
Unas
especiales muy sucias y deslizantes hicieron sufrir una vez más a Sébastien
Ogier, quien lamentó no tener opción de elegir compuestos más duros ante su
posición de salida, y ello ha abierto la puerta a Mads Ostberg, quien tras
marcar el scratch en Monte Lerno se situaba cuarto entre él y Mikkelsen, a sólo
tres décimas de segundos del vigente campeón del mundo. Las condiciones del terreno no ayudan a un Dani
Sordo ya de por sí incómodo con
el comportamiento de su Hyundai i20 WRC: el español era sexto aunque a medio
minuto de estos tres pilotos. Sin
opción de hacer gran cosa en la general, tres pilotos
aprovecharon para brillar en los tres tramos disputados, con
Kevin Abbring y Ott Tänak marcando el scratch en los dos primeros y Éric
Camilli mostrándose tan sólido como sorprendido por su ritmo. La única
incidencia entre los World Rally Cars la protagonizó el local Lorenzo Bertelli
al detenerse mediado el tramo de Monte Lerno.
La mala racha de resultados de
Thierry Neuville llegó a su fin después
de que el belga ampliara su ventaja al frente del Rally de Cerdeña 2016. El piloto de Hyundai afrontó la última y definitiva
jornada de competición con dieciséis segundos de ventaja sobre un Jari-Matti
Latvala que se quedó sin respuesta tras su buen ritmo en las primeras pasadas
por los tramos. Thierry
Neuville hizo una declaración de intenciones en el primer tramo de la jornada marcando el scratch y aunque Latvala respondió haciéndose con el scratch
en el siguiente tramo por ocho décimas, el belga dejó su renta al frente de la
general en 16,1 segundos al endosarle 3,2 en la segunda pasada por el
larguísimo tramo de Monte Lerno. En la lucha por el podio se quedó solo
Sébastien Ogier después de un vuelco de
Andreas Mikkelsen, en el que pudo contribuir un chaparrón que
cayó durante unos minutos, y el abandono de Mads Ostberg en el último tramo del
día.
Ello
permitía a Dani Sordo ascender al cuarto puesto, muy por encima de lo que su
ritmo durante este fin de semana parecía indicar como objetivo. El cántabro tuvo que sobreponerse a un acelerador
atascado, pero con un minuto por delante y dos por detrás en la
general podrá tomarse las cosas con calma. No hubo sorpresas en la última
jornada de competición y la pareja
belga de Hyundai pudo celebrar su segundo triunfo en el Mundial de Rallyes al imponerse en el Rally
de Cerdeña 2016. La mayor parte de los cocos firmaron una tregua virtual en los
cuatro tramos que componían este último día y Latvala no hizo amago de tratar
de reducir la diferencia con respecto al líder, sirviendo en bandeja de plata
el triunfo a Neuville.
A
efectos de la general del Mundial, una vez más el gran beneficiado de este
Rally de Cerdeña 2016 es Sébastien Ogier, que además se impuso en el último
tramo por delante de Abbring y Latvala. El francés vuelve a ampliar su ventaja
gracias al tercer puesto y al abandono de sus hasta ahora más inmediatos
perseguidores. Y es que el nuevo
segundo clasificado del Mundial de Pilotos es Dani Sordo tras acabar cuarto en Cerdeña, pese a
mostrarse lejos del ritmo de los hombres de cabeza y no haber pisado aún el
podio: eso sí, mérito hay que reconocerle por su regularidad, dado que se trata
de su cuarto cuarto puesto consecutivo.

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