
El motor está ubicado detrás y envía su fuerza únicamente al eje trasero, a través de una caja de cambios manual de seis velocidades y un autoblocante. Se trata de un 3.6 litros bóxer de seis cilindros, inspirado en el del Yellow Bird original, con una potencia de 710 CV a 6.750 RPM y un par motor máximo de 880 Nm desde 2.750 vueltas. ¿El resultado? Una aceleración de 0-100 km/h en menos de 3,5 segundos, de 0 a 200 km/h en menos de 9 segundos y más de 360 km/h de punta.

Bajo la piel del CTR encontramos un esquema de suspensión de doble triángulo y tipo pushrod en ambos ejes, así como un sistema de frenos con discos carbocerámicos perforados de 380 milímetros delante y 250 milímetros detrás, y pinzas de seis y cuatro pistones respectivamente. El habitáculo, que RUF denomina minimalista, también utiliza materiales ligeros para sumar el menos peso posible, como una tapicería de alcántara junto a cuero o fibra de carbono, volante de tres radios o relojes analógicos para el cuadro de instrumentos. La producción en serie del modelo empezará en 2018, aunque se harán sólo 30 unidades, a un precio aún no anunciado.
Un auto increible, la verdad es que lo vi una ves en proceso de Reparación cuadro de instrumentos y sinceramebte es majestuoso
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