
Para demostrarlo, primero se
coloca el peso cerca del centro de gravedad de ambos vehículos, situado en el
punto más próximo al enganche del remolque. Al ejercer una fuerza externa sobre
el remolque el conjunto resulta bastante estable, lo que permitiría al
conductor mantener el control. En la segunda parte del vídeo se coloca el
mismo peso en el extremo exterior del remolque, donde aplicar la misma fuerza
externa provoca una inercia mayor que desestabiliza el conjunto. A escala real
esto dificultaría al conductor mantener el control.

Esto mejora el
comportamiento del vehículo reduciendo las inercias asociadas al movimiento del
coche; al tomar una curva, por ejemplo. Lo mismo sucede con la distribución vertical de la carga.
Idealmente los bultos de mayor peso irán en la parte más baja del vehículo, en
la parte inferior. Esto adquiere más importancia cuando se utiliza una baca de
techo o un cofre. Llevar carga sobre el techo hará que el coche se vuelva más
inestable en caso de maniobras o giros bruscos, y también lo hará más sensible
a las rachas de viento. Al colocar la carga en el interior y lo más bajo
posible, cerca del suelo, se rebaja el centro de gravedad del coche,
contribuyendo a un comportamiento más estable.
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