
Respecto al anterior BMW Z4 hay cambios importantes en la arquitectura, ya que la posición de conducción estará más centrada y no tan retrasada, con unos voladizos equilibrados entre la parte delantera y la trasera. Se aprecia un nuevo lenguaje de diseño, diferente al que lucen los BMW actuales, con un frontal tipo nariz de tiburón. Se da una nueva interpretación vertical del clásico diseño de cuatro ojos de los faros, con dos tubos que se solapan en cada lado.

Este es musculosa y contundente, como manda la tradición en los roadster de BMW. Unos pasos de rueda musculosos y con volúmenes atléticos adelantan una trasera de esas que pasará a la historia. Y es que es la propia tapa del maletero la que incorpora el alerón que precisa un coche de este tipo, donde el difusor de fibra de carbono también es guinda a un pastel decorado en el llamativo color Energetic Orange con acabado Frozen, que resalta las diferentes superficies y planos de la carrocería. Las gigantescas llantas son de 20 pulgadas.
Un interior centrado en el conductor

Cuenta con dos pantallas ubicadas casi a la misma altura la una de la otra y muy cerca entre ellas, por lo que parece que sean una sola. El BMW Concept Z4 adelanta cómo será el nuevo BMW Z4 que conoceremos a lo largo del próximo año. Llegará a su segmento cuando este no vive su mejor momento de salud, pero seguro aportará algo de alegría al siempre atractivo segmento de los roadsters.
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