
Lo primero que hay que destacar es que el nuevo modelo cuenta con un chasis de nuevo desarrollo en el que por primera vez los neumáticos del eje delantero son de distinta dimensión a los del trasero, como en los coches de carácter deportivo. Por otro lado, al igual que los 911 y Panamera actuales, cuenta con eje trasero direccional. La tracción integral activa es de serie y se llama Porsche 4D Chassis Control. También cuenta con suspensión adaptativa, el ya conocido Porsche Dynamic Chassis Control y un sistema electrónico que compensa el balanceo de la carrocería.
Más grande, más Cayenne

Hablamos pues de un coche algo más largo, pero con un aspecto más robusto que antes en el que ganan presencia las tomas de aire en el frontal también más grandes. Las ópticas delanteras mantienen un diseño que permite identificarlo como un Cayenne, y en todas las versiones cuentan con faros LED de serie. En opción están los faros adaptativos Porsche Dynamic Light System y los faros LED con haz de luz matrix.
Pantallas y tecnología

El cuadro de mandos por su parte sigue contando con un reloj analógico en el centro que marca las revoluciones y la velocidad, mientras que a los lados se complementa con dos pantallas de alta resolución de 7 pulgadas. El nuevo Porsche Cayenne cuenta además con novedades tecnológicas como el Asistente de Visión Nocturna con cámara de imagen térmica, Asistente de Cambio de Carril, el Asistente para Mantenerse en el Carril con sistema de reconocimiento de señales.
Dos motores para el Cayenne y Cayenne S

Con cifras de 0 a 100 km/h en solo 5,2 segundos o 4,9 segundos con el Paquete Sport Chrono, ya empezamos a meternos en el terreno de los SUV de altas prestaciones, y eso a pesar de que todavía no se sabe nada del futuro Cayenne Turbo e incluso versiones híbridas de altas prestaciones. Es novedad también la transmisión Tiptronic S de ocho velocidades que no conocíamos hasta ahora en el SUV más grande de Porsche.
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