
Disponible
en dos versiones de carrocería de 4,38 o 4,63 metros de longitud, cuenta con un motor eléctrico que rinde una potencia
de 67 CV y promete una autonomía de 170 kilómetros. Se fabrica en nuestro país, en la
factoría de Vigo.A primera
vista, pocas diferencias existen respecto a cualquier otra Berlingo, tanto en
su exterior como en el interior. Estéticamente nos encontramos con dos
anagramas nuevos, Full Electric y Galicia.

Analizando
su interior, recordamos el increíble espacio con el que cuenta este pequeño
industrial, tanto en la zona de cabina como en la zona de carga, que por
cierto, mantiene exactamente la misma
capacidad que en cualquier otra versión térmica: 695 kg de carga. Además, el asiento delantero es abatible para poder cargar
objetos más voluminosos.

El selector de marcha está en el salpicadero; engranando la D empieza a rodar. Cuenta con 200 Nm de par motor bajo el
pedal, acelera enérgicamente y el tirón es mucho mayor de lo imaginable. Sus
67 CV son suficientes. De hecho, la marca francesa
asegura que permite arrancar sin problemas a plena carga en pendientes de hasta
un 25%. Su mayor peso al incorporar las baterías no se nota en exceso ya que las suspensiones han sido reforzadas respecto
a las versiones térmicas.

La autonomía teórica prometida es de hasta 170 kilómetros, pero de todas formas, los 100 kilómetros han de ser
perfectamente rebasables, por lo que la
Berlingo Electric puede ser el vehículo ideal para el transporte en la ciudad,
por ejemplo, de las empresas de paquetería, que siempre suelen realizar las
mismas rutas.

Citroën
calcula, en base a la tarifa de electricidad de Endesa en hora punta, que por 15 euros podemos recorrer 700 km,
por lo que el ahorro respecto al carburante es considerable, al que hay que
sumar el menor gasto en cuanto a revisiones. Eso sí, hay que desembolsar más dinero de partida respecto a una versión térmica.
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