
Precisamente, el motor 1.6 diésel del fabricante francés es el que ahora tiene como consecuencias colaterales que Nissan haya recibido una demanda procedente de las cortes de Corea del Sur. Este propulsor es uno de los que utiliza el Nissan Qashqai y también emplearía algún tipo de trampa para reducir la cantidad de contaminantes emitidos en la homologación.
Nissan acusada por un motor de Renault

Mientras las esperanzas de Nissan estaban en que fuesen exonerados, lo cierto es que al final tendrá que enfrentarse a cargos después de que el gobierno asiático realzase pruebas sobre estos modelos. Además han determinado que los 1.6 diésel producidos en la planta de Sunderland no cumplen con lo que prometen en la homologación. Y sale un Qashqai cada 62 segundos de aquella planta.

La acusación proveniente de la Corte Administrativa de Seul es una mancha en el hasta ahora inmaculado currículo de Nissan, que no tenía que haber hecho frente a ninguna polémica de este tipo y que podría desencadenar una escalada de demandas a colación del uso de estos motores de origen francés. Para Nissan el fallo es lamentable, según una portavoz de la marca japonesa y afirman que no hay ningún cambio en nuestra postura acerca del uso de dispositivos ilegales en nuestros vehículos, por lo que estamos valorando diferentes medidas.
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