
Y como cada año, la DGT destaca en su informe los factores contribuyentes en accidentes mortales o graves: distracciones, velocidad inadecuada, cansancio, alcohol y drogas. El resto de factores, a parte del humano, como el estado de las carreteras o la situación del sistema educativo, desaparecen del informe.
Cuando 1 ya es mucho

Cabe destacar que las cifras dadas a conocer son provisionales y únicamente referidas a los accidentes mortales ocurridos en vías interurbanas y victimas tomadas hasta las 24 horas de producirse el accidente. Las definitivas estarán disponibles en los próximos meses. En cuanto a las características de la siniestralidad, encontramos en el informe lo siguiente:
- Hombres, los que más mueren en carretera: la proporción de varones sobre el total ha sido del 78%.
- Jóvenes de 25 a 34 años: el grupo de edad en los que más ha aumentado el número de fallecidos. Por su parte se produce un descenso de muertes entre los mayores de 65 años y un incremento en la franja que va desde los 55 a los 64. Los niños fallecidos han sido 21, tres más que en 2016.
- Año negro para Andalucía: se registran incrementos todas las comunidades autónomas, excepto Galicia, la Comunidad Valenciana; País Vasco, Navarra, La Rioja y Castilla y León y Baleares que mantiene la misma cifra de fallecidos que el año anterior. Andalucía es por segundo año consecutivo la comunidad en la que más muertes ha habido, seguida de Cataluña y Castilla y León.
- Vías convencionales: el 77% de los fallecidos han perdido la vida en este tipo de vía.


Según el Director General de Tráfico, Gregorio Serrano, los puntos clave giran en torno al control, educación, formación, comunicación e investigación. El problema radica en que suele pesar más la vigilancia de aquellos que infringen las leyes viales que la propia educación vial. Y es que la seguridad vial toca puntos que a menudo tienen que ver con aspectos y actitudes que, en principio, parecen poco conexos, pero que forman parte de una cadena mortal. Porque de nada sirve una multa si la empatía y la inteligencia emocional son inexistentes.
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