
Oslo está progresivamente borrando los coches de su centro eliminando las plazas de aparcamiento. Así de sencillo. Y aunque haya muchas ciudades que intentan limitar la proliferación de coches en sus centros, especialmente cuando se dan picos de contaminación, muy pocos son los lugares del mundo en los que el coche está totalmente prohibido. Aún así, hemos encontrado tres curiosos ejemplos en los que todo está hecho para que no quieras circular en coche.
Cambiar los hábitos

En Lyon, no se prohíbe la entrada al centro en coche. Es más, si decides hacerlo prácticamente sólo podrás aparcar en los parking públicos. Esa es la primera medida para disuadirte de ir hasta allí en coche. En lugar de prohibir, se ha reorganizado la ciudad y dado alternativas eficaces, como reducción de carriles para coches, aparcamientos públicos alrededor del centro, sistema de bicicletas públicas, mejor transporte urbano, para que los habitantes de la región ya no sientan la necesidad de acudir al centro en coche. Y funciona.
No se puede eliminar del todo el automóvil

Aún así, no pueden eliminar por completo el automóvil: las ventas de turismos en Dinamarca llevan tres años consecutivos de crecimiento, señal de que el automóvil aún tiene muchos días por delante. No es tan sencillo eliminar del día a la mañana el coche de las ciudades y de nuestras vidas. Aún así, existen ciudades y lugares en el mundo donde no se puede circular en coche. Y no, no hablamos ni de Venecia ni de la isla de Hydra o de cualquier otro lugar turístico, como Zermatt en Suiza o la isla de Catalina en California. Estas tres ciudades son verdaderos núcleos de población que demuestran que no todo está perdido para el automóvil; nos enseñan que existe un futuro combinando sostenibilidad y automóvil.
Louvain-la-Neuve (Bélgica)

La construcción comenzó en 1971 y la UCL abre en octubre de 1972. Pero a diferencia de las ciudades del Renacimiento, Lemaire y su equipo no dejaron fuera del cuadro al automóvil. Éste existe y está presente, pero no lo ves. Todo son parking en la periferia del campus universitario y las calles que lo cruzan son subterráneas. Actualmente, la ciudad cuenta con más de 21.000 habitantes y no todos son estudiantes. Mucha gente gente de Bruselas se vino a Louvain-la-Neuve atraídos por una ciudad sin coches, donde todos es accesible andando. Y la ciudad crece con, por ejemplo, un parque científico donde el I+D es el rey o la presencia del Museo Hergé.
Roosevelt Island (New York)

Los 12.000 habitantes de la isla pueden tener coche y acceder a la isla en coche, pero más allá de los parkings habilitados su coche particular no les sirve de absolutamente nada una vez en la isla de 3,2 km de largo. Este islote de paz y tranquilidad en la única ciudad del mundo que realmente no duerme nunca, empieza a atraer inversores y familias de alto poder adquisitivo a medida que los pisos de protección oficial dejan de serlo y los contratos de renta controlada van caducando. Así, con el tiempo Roosevelt Island perderá su identidad cosmopolita y tranquila, se quejan algunos residentes.
Vauban (Alemania)

Así, las calles de Vauban, que cuenta ahora con cerca de 5.000 habitantes, están prohibidas a los coches. De hecho, el 57% de los residentes que antes tenían coche vendieron el suyo al instalarse en Vauban. Las bicis y el transporte público son allí alternativas eficaces. Pero, una vez más, no se prohíben los coches. De hecho, si quieres tener un coche y vivir en Vauban, puedes. La única condición es que al llegar al distrito tendrás que aparcarlo en uno de los parkings que hay al rededor en la plaza que habrás comprado por 20.000 euros.
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