
Que pueda circular legalmente no quiere decir que sea un coche descafeinado. Todo lo contrario, se trata de un superdeportivo absolutamente sin concesiones. Aligerado al máximo, con un motor que produce 800 caballos y una aerodinámica que mete miedo, el Senna es lo más radical que hemos visto en mucho tiempo.
McLaren Senna: pureza de las competición hecha coche de calle

La funcionalidad aerodinámica supedita hasta el extremo las formas con una carrocería extremadamente radical, diseñada para mantener el coche pegado al suelo. Todas las líneas tienen una misión aerodinámica y la silueta extrema se realza con paneles transparentes en las puertas que aligeran aún más la vista del coche. Además incorpora una nueva generación de aerodinámica activa tanto en la zona delantera como trasera para incrementar la carga aerodinámica y mejorar el control según el momento. El splitter delantero, el capó, el difusor trasero, el alerón, las taloneras, el enorme alerón trasero. Todo tiene un propósito que resulta amenazante a simple vista.

Siguiendo con la zaga, el doble difusor trasero está confeccionado en una única pieza de fibra de carbono que mantiene al coche atornillado al asfalto. El alerón también es de doble altura y representa el punto más alto del vehículo, con una altura de 1.219 mm. Esta enorme pieza es móvil mediante accionamiento hidráulico y en total suma una superficie de 0,65 m² y cuenta con función de aerofreno.
Motor V8 4.0 biturbo con 800 CV y 800 Nm

La transmisión utilizada en este supercoche es una doble embrague de siete velocidades que se puede utilizar bien en modo totalmente automático o pulsando las levas que se sitúan en la parte trasera del volante. El sonido de admisión y escape ha sido cuidado por los ingenieros de McLaren para crear una sensación totalmente inmersiva, acrecentada por el escaso aislamiento acústico. El rugido de este motor tiene que ponerte los pelos de punta con sólo apretar el botón de arranque y notar cómo las vibraciones conectan al motor con el piloto.

Las suspensiones incorporan también un modo Race que reduce la altura del conjunto al mínimo para acercar el centro de gravedad al suelo y endurece al máximo su comportamiento para girar como una tabla en cada curva. Para el equipo de frenos se ha recurrido al mejor material utilizado nunca por la firma para un coche matriculado, con discos carbonocerámicos de gran diámetro. Los neumáticos no son menos específicos y sale de Woking con un juego de pegajosos Pirelli P Zero™ Trofeo R calzados sobre sus llantas de aleación ligera monotuerca.
Un interior que casi es de carreras

Detrás del volante de fibra de carbono un cuadro de mandos digital minimalista obliga a concentrarse en la conducción. margen de esto y de los asientos de fibra de carbono no hay nada. Ni siquiera espacio de almacenamiento al margen de un pequeño hueco situado tras los asientos justo como para llevar dos cascos y los monos de circuito. Para verlo en persona habrá que esperar hasta el próximo mes de marzo en el Salón de Ginebra. Si quieres una de estas joyas automovilísticas tendrás que ser rápido porque se van a producir sólo 500 unidades a un precio de 853.000 euros al cambio.
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